Qué es un trauma y por qué no se cura solo
Un trauma es una experiencia que ha superado, en el momento en que ocurrió, la capacidad psíquica de pensarla. No es debilidad: es que lo vivido fue demasiado para poder ser elaborado entonces. Lo que no pudo procesarse permanece — inscrito en el cuerpo, en los vínculos, en patrones que se repiten sin que se reconozcan como ligados al origen.
Pueden aparecer años después: hipervigilancia, evitación, flashbacks, disociación, dificultades para sentirse a salvo en los vínculos, somatizaciones, vergüenza, dificultad para confiar.
Mi enfoque clínico
Trabajo el trauma desde una orientación psicoanalítica y antropológica: no se trata de revivir lo ocurrido, sino de construir, con tiempo y cuidado, las condiciones para que lo que quedó impensable pueda encontrar palabras y lugar. El ritmo lo marca la persona, no la urgencia de cerrar.
Más de diez años de experiencia clínica en centros antiviolencia, en oncología y con población adulta me han enseñado que un proceso terapéutico serio con el trauma requiere encuadre, continuidad y respeto absoluto del tiempo de cada quien.
Tipos de trauma con los que trabajo
Trauma relacional temprano, trauma complejo, violencia institucional, violencia de género, abusos, pérdidas traumáticas, accidentes y enfermedad grave. Procesos migratorios vividos como ruptura biográfica también pueden requerir esta forma de acompañamiento.